Belleza

Cómo conseguir una cintura de avispa y un vientre plano.

Este otoño, además de una cintura marcada, se lleva un vientre liso, firme y plano, para pasar la prueba de la prenda de la temporada: la falda lápiz. Consíguela y mantenla.

Pecho y culo van a perder su hegemonía como las zonas que más llaman la atención a favor de la parte central del cuerpo: la cintura y más concretamente la tripa. El que se ensanche y vaya creciendo sin que casi te des cuenta depende de la suma de varios factores: la genética, por supuesto, tiene un papel importante, igual que el comportamiento de las hormonas, especialmente en momentos como la menstruación o tras un embarazo. Pero hábitos incorrectos como tomar demasiados refrescos con gas, estar mucho tiempo sentada, la falta de ejercicio y una mala elección de algunos alimentos pueden influir en su evolución.

  • Mira lo que comes. De todos es sabido que hay alimentos y bebidas que pueden provocar flatulencia e hinchar la tripa. Entre los más importantes que debemos evitar están todos los refrescos con gas y la cerveza; las legumbres, los productos con gluten o lactosa, verduras como la coliflor o el brécol y edulcorantes como el sorbitol o el xilitol. También hay que alejarse de costumbres como mascar chicle, beber con pajita o comer muy deprisa, ya que favorecen que entre aire en el estómago. Por el contrario, incluir en las recetas ingredientes como la albahaca y el estragón puede ayudar a reducir la hinchazón abdominal.
  • Caminar. El deporte más sencillo de todos y uno de los más eficaces ya que al andar movilizamos el tracto digestivo, con lo que los gases acumulados se liberan más fácilmente. Para que sea más efectivo hay que poner atención en cómo lo hacemos: con la espalda recta, acompañado de movimientos fluidos y procurando tensar la tripa. El efecto secundario es que estiraremos la espalda y la zona central del cuerpo, así que estilizaremos la figura y reforzaremos el cinturón abdominal.
  • Muévete y respira. Los deportes que activan la parte central del cuerpo y los que trabajan la respiración, como el yoga, el pilates, la danza del vientre y los ejercicios hipopresivos, son buenos aliados para mantener controlada la ‘faja’ abdominal.
  • Ayudas extra. Si todos estos trucos son insuficientes para tener la tripa como una tabla, podemos probar con tratamientos específicos. Por ejemplo, en el Instituto Javier de Benito confían en la yesoterapia para fortalecer el abdomen y reducir su diámetro unos cuatro centímetros. Combina un sérum drenante, que eleva la temperatura de la zona, con un masaje anticelulítico y la mascarilla de yeso y algas marinas, con acción reductora y reafirmante. EnIML han desarrollado un cóctel de activos, al que han llamadoMesofat, para reducir la grasa localizada en el vientre. Entre otras cosas, lleva ácido hialurónico, polifenoles, vitaminas, lipolíticos y antioxidantes, y se puede combinar con carboxiterapia y radiofrecuencia para mejorar los resultados. En The Secret Labtambién apuestan por unir varios métodos. En su caso, el sistema de endermología de LPG, que efectúa un masaje intenso para estimular el metabolismo celular y reducir la acumulación de líquidos, con el efecto reafirmante y detoxificante de la radiofrecuencia de Indiba.

Fuente: Vanitatis